
Porque, frente a mí, a unas cuantas zancadas, allí está de nuevo: ese tre-men-do culo. Y no ha cambiado nada. Sus acogedores vaqueros canela siguen dejando chispas por donde pasan.
Entonces lo hace: lo tira al suelo. No sé qué se está comiendo ni lo que acaba de pelar, pero acaba de dejar caer el envoltorio al suelo. Por alguna razón, eso me impacta tanto como sus nalgas. ¿En mi misma manzana? ¿En mi propia acera? ¿Pero cómo se atreve?
Al cruzarme con él, recojo el plastiquito y lo tiro a la primera papelera que me topo. Por cierto, ¿esto qué es? ¿Predestinación? Tiene toda la pinta de ser una de esas escenas de comedia romántica donde si no es por percances así el prota y la prota nunca se conocen.
Sea lo que sea, acelero el paso. Esto no va a quedar así.
La alcanzo justo antes de cruzar la acera. Tras un par de golpecitos en la espalda, se gira. Me dedico a mirarla hasta que se pone a temblar como una cafetera. Obviamente, el encuentro visual de antes ha hecho su trabajo.
Mario Luna: “¿Cómo te llamas?”, pregunto examinador.
Disculpémosla si flipa en colores. Es natural. Se trata de la segunda sorpresa que le doy en cuestión de minutos. En su mente, esto sólo pasa en las películas.
TB: “I”, me responde sin saber a qué atenerse.
Mario Luna: “Encantado, I. Yo soy mario”. Pausa. Mirada intensa. Pausa. “Y que sea LA ÚLTIMA VEZ…” -pausa y tono solemne- “que TE TIRO un plastiquito a la papelera.”
SEDUCCIÓN ECOLÓGICA 6
Entonces I estalla en carcajadas. Debo ser muy gracioso.
Mario Luna: “Mira el lado bueno, I. Nunca me habría atrevido a decirte nada de no ser por el plastiquito. Y eso que…” -me hago el falso tímido- “ganas y curiosidad no me faltaban”.
Con un poco de suerte, mi ADIS se fundirá con su estado de risa intensa para formar una sóla pieza. Eso sería un buen anclaje. En cualquier caso, creo que ya me he desmarcado.
TB: “La verdad”, responde ella tan valiente como nerviosa, “es que tú también me has intrigado en el súper. No sé por qué, pero me has intrigado…” Yo SÍ SÉ por qué, pero no pienso decir ni pío. Tras una pausa reflexiva, añade: “Después me he acojonado de verdad. No sabes lo contenta que estoy de ver que no eres ningún psicópata.”
Eso ha estado bien. Me gustan las chicas valientes. Aquí hay un CTF claro, pero no imaginas lo que paso de CTFs en este preciso instante.
Mario Luna: “Te vas a reír, pero ¿sabes lo que se me ha pasado por la cabeza cuando te he visto tirar el papel?” (Cebo Pelota)
TB: “Sorpréndeme… Más…”
Mario Luna: “Por un instante, me he sentido como si fuera el prota de una de esas pelis… De esas en las que el chico y la chica nunca se conocerían si no ocurriese algo…”
TB: “¿Predestinado?”
Mario Luna: “Suena tonto, ¿verdad?” (ADC y Robo de Marco)
TB: “A mí no me lo parece”, responde.
Mario Luna: “El caso”, añado, “es que ahora me voy a sentir más raro separándome de ti que continuando esta conversación frente a una ensalada de tomatitos cherry. Ríete… pero es como si, de repente, me hubiera venido la intuición de que tenemos muchas cosas de que hablar.”
TB: “Yo también siento eso. ¿Cómo es que te gustan los tomates cherry?”
Mario Luna: “Tengo la sensación de que no es la única cosa que tenemos en común. Por ejemplo…” (Cebo Pelota: la apunto con el dedo para hacer la conversación interactiva y mantenerla entretenida frente a mi IF. Un DDA de los más clásicos).
TB: “¿Por ejemplo?”, pregunta.
Mario Luna: “Por ejemplo: no suelo hacer esto. Y estoy convencido de que tú tampoco.”
Se ríe. No, ella tampoco suele hacerlo.
Mario Luna: “¿Entonces? ¿Qué hacemos? ¿Le damos una oportunidad al destino y compartimos unos cherrys como viejos amigos o dejamos nuestra vida en manos de normas que ni tú ni yo hemos inventado?”
TB: “Mira, te confieso que aún estoy flipando no sé por qué y me caes muy bien… Pero no te conozco…”
Mario Luna: “Es cierto, no sé que me ha pasado. Me he sentido tan cómodo contigo que de repente se me ha olvidado que no hemos esquiado o recorrido Europa juntos. (DAV y Proyección de Futuro)”
TB: “Jajajaja… Tú eres muy listo, ¿no?”
Mario Luna: “Sólo con quien sabe apreciarlo.”
TB: “Está bien. Tu ganas. ¿Vives cerca?”
Me encojo de hombros y miro hacia arriba, indicándole con la mirada que está en mi manzana. Y añado:
Mario Luna: “¿Destino?”
TB: “Jajajaja… Estás loco, ¿sabes?”
Mario Luna: “Hacía tiempo que la palabra ‘loco’ no sonaba tan bien. Vamos.”
Guiándola por la cintura, le muestro la dirección hacia mi patio.
No hace falta que te diga lo que pasa ahora, ¿verdad?
Si tienes que preguntarte algo, pregúntate más bien qué clase de decepción se llevaría ella si no “pasaran cosas”.
Labels
- bienvenidos (1)
- ejemplos de ligue (32)
- libro (1)
- que decirle a la chica (12)
- teoria indirecto (10)
Ayuda personalizada!
Si no sabes que hacer para conquistar a esa chica o amiga que tanto te gusta, envianos un email a
ligarmejor@
hotmail.com
explicándonos tu situación y te ayudaremos a conseguirla.
ligarmejor@
hotmail.com
explicándonos tu situación y te ayudaremos a conseguirla.
ligarás más
En esta web, aprenderás y verás en acción trucos para ligar.
Nos actualizamos cada día.
Web dedicada a todas las chicas que aquí salen, que ahora son más felices.
En esta web, aprenderás y verás en acción trucos para ligar.
Nos actualizamos cada día.
Web dedicada a todas las chicas que aquí salen, que ahora son más felices.
Mario Luna, diurno
Etiquetas:
ejemplos de ligue
